La era de la velocidad, de las prisas

En el siglo XXI todo el mundo parece tener prisas, para ir al trabajo, para recoger a los niños del colegio, en la cola de la compra y hasta en las relaciones personales. Pero esta rapidez tan desaforada se traduce en más accidentes, menos productividad, más contaminación, mayor insatisfacción y un sistema que fracasa en el propósito último de proporcionar bienestar y estabilidad a toda la ciudadanía.

bici 1

El secreto para evitar todo esto es la lentitud. La lentitud bien entendida, la que nos permite hacer las cosas a una escala humana pero sin perder eficiencia. En esta época del culto a la velocidad, la bicicleta surge como un elemento ‘revolucionario’. La bicicleta es un buen antídoto para luchar contra la extendida adicción a la velocidad, porque no es veloz en sí misma, aunque es capaz de llegar incluso antes que otros medios de transporte que son capaces de adquirir grandes velocidades. Y es que como bien dice el refrán: ‘no es mejor el que más tiene sino el que menos necesita’.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s